Inicio > Uncategorized > Menta

Menta

Se despierta antes que yo. Solo unos minutos, los que necesita para adelantarse y coger posición en el cuarto de baño, un poco estrecho. Suena el despertador y el dormitorio se transforma en una pequeña pista de carreras por obtener un puesto delante del espejo. Yo nunca he sido muy competitivo así que la dejo disfrutar de su éxito diario. Cuando llego a la puerta está cepillándose los dientes. La miro a través del espejo y me quedo un rato observándola. Me divierte ver cómo la espuma efervescente que se forma al entrar el agua en contacto con la pasta se escapa por su boca. Al terminar, se vuelve a mirar al espejo, abriendo cada lado de la comisura para cerciorarse de que lo ha hecho bien, comprobando con la punta de su lengua la textura resbaladiza de sus encías. Entonces, se vuelve, me mira con una sonrisa espléndida y me besa, dejándome un fresco sabor a menta, que me acompaña el resto del día.
Hoy se ha quedado dormida. He aprovechado la oportunidad y me he colado en el baño. He intentado repetir el mismo ritual que ella. La pasta. Las celdillas rascando cada rincón de mi boca. La espuma. Las gárgaras. De repente, la he visto en el espejo con los ojos semiabiertos. Me ha dicho buenos días con la voz todavía arrugada. Me he dado la vuelta y la he besado. La menta me ha sabido agria.

Anuncios
Categorías:Uncategorized
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: