Inicio > Uncategorized > Mosca volante

Mosca volante

Dejé de estudiar. Estaba harto de repetir una y otra vez a nadie el proceso de metamorfosis. Una mosca se paró en el alféizar de la ventana. La miré con disimulo, como se miran las cosas cuando se está pensando en algo pero se tienen los ojos abiertos. Repasaba las posibles preguntas del examen. La mosca se coló por el hueco de la ventana y comenzó a merodear entre los folios, posándose junto al lapicero. Intenté capturarla pero se escapó recorriendo la misma trayectoria.

Desde entonces me acompaña a todas horas, como si se hubiera colado en mi retina. El otro día fui al oculista. Me hicieron un fondo de ojo. Me dijo que no era nada grave. “Es una mosca volante. Tienes que aprender a vivir con ella”. “¡Qué listo!”, pensé al instante. “Si se hiciera más grande vete a urgencias y te la matarán con láser”, concluyó mientras completaba el informe. Al salir a la calle miré al cielo. Allí estaba, un punto negro en la inmensidad azul. Lo que sucede es que ahora soy yo quien la dirije.

Anuncios
Categorías:Uncategorized
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: