Inicio > Uncategorized > Asalto al dormitorio

Asalto al dormitorio

Un día MIEDO entró de puntillas en el dormitorio, se coló por debajo de las sábanas y se instaló junto a los pies de mi mujer, en un rinconcito de la cama. Al poco, llegó RUTINA sin hacer apenas ruido, por un puente que hacen las sábanas cuando saco las piernas de los límites del colchón. Le costó encontrar su sitio pero alcanzó un espacio diáfano que se construye entre los muslos de mi mujer y mi trasero.

Más tarde nos encontró CELOS, arrastrándose desde un borde para colarse por el borde superior, por donde las manos separan la cara del edredón. Se deslizó por el cuerpo de mi mujer y se acomodó junto a RUTINA, en un recodo, más abajo.

Hace unos días nos asaltó nuestro hijo, de madrugada. Tal vez, una pesadilla. Levantó las sábanas y buscó el calor de su madre, quedándose a dormir entre los dos, con una mano sobre su mejilla y la otra escondida bajo mi pelo. Desde entonces repite la misma trayectoria cada noche.

Yo me he acostumbrado a deslizar mi pie buscando el de mi mujer. Esquivo a MIEDO, salto a RUTINA y dejando a un lado a CELOS lo encuentro agazapado en el borde de la cama. Entonces, consigo dormirme.

Anuncios
Categorías:Uncategorized
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: